
Por fin cayó en mis manos. A pesar de mi envidia cochina y de haberme perdido la visita del niño a Bruselas, este mediodÃa, en plena Grand Place, Antonio me ha hecho entrega del tebeo del niño gilipollas que querÃa volar. Para celebrarlo nos hemos tirado de cabeza desde el podio ese grisuno, al grito de ¡quiero volar!, pero no hemos volado mucho. Hemos hecho un catacroc bien gordo y nos hemos quedado sin cámara, pero nos ha quedado un chichonazo de recuerdo para que no se nos olvide este bonito momento.
Desde que tengo el tebeo me siento más ligero y tengo una sonrisilla de lo más guay, aunque después del catacroc me quedan solo tres dientes que enseñar. Los trocicos de los demás los he guardado en una caja donde guardo las pelusas que me encuentro por la casa y los restos que han quedado de la cámara de fotos.
La gente de aquà no ha entendido nada, aunque parece que de algo se ha enterado uno que ha dicho algo de Quels pôvres cons, que es como se dice vaya par de gilipollas en le lenguaje de aquÃ.
Ya me he puesto a leer y releer el tebeo y dentro hay un papelico que dice que tengo que liberarlo: ¡ni que lo tuviese secuestrado! Pero bueno, como es navidad y hay que ser bueno o sino me devuelven para España, tendré que pasárselo a alguien, para no romper la gilicadena de buenos gilisentimientos.
Si quieres ser el próximo giliafortunado, deja un comentario explicando porqué mereces ser un gili con suerte y ya veremos como y donde hacer la entrega solemne.




Te leo y está claro que el espÃritu gilipollas ya te ha poseÃdo.
Gilipollicas del tó
Al leerte me da que en lugar de libros he soltado la cepa del virus gilipollil.
A disfrutarlo!
¡Tengo el virus y soy contagioso!
Ya me lo he leido, JAB, ¡danos más!
Gracias a Jab por el enlace en su blog.
¿Quién quiere ser el siguiente?
Yo de por si ya soy bastante gilipollas… y un poco cabroncete, la verdad; pero siempre intento superarme. Por ello, vengo a presentar mi candidatura para ser el próximo poseedor del Niño Gilipollas.
¿Por qué? ¿y por qué no?
Y chinpún.
Me alegra ver que hay gente a la altura de las circunstancias.
Será un honor para nos facerle a vuesencia entrega de tan singular objeto de culto y adoración. Continuaré aquesta conversación por vÃa epistolar, para que podames llegar a un acuerdo sobre el como y el donde.
¡Al ataquerrrrrrrrr!
joder, me acuerdo que en mi epoca de universitario (el siglo pasado!) tenia un poster del niño gilipollas que queria volar en mi cuarto… mitico! Donde estara el poster???
misterios de la vida…
de todas formas gracias por recordarme a este entrañable ser!